Te suicidas de una sobredosis de pastillas.
Estas ahora enterrada en algún cementerio de Rancagua.
Todos lloran por ti y se acuerdan mucho de ti y cuando llegan del funeral le cuentan a sus padres de la amiga Macarena que tuvieron que se suicido en su casa con pastillas:
tu papá llora por no haberte llamado ese fin de semana
tu hermana se enoja contigo y se encierra en la pieza.
Todos tus amigos hablan de ti por lo menos una semana:
algunos van a decir que eras su mejor amiga.
algunos van a decir que te querían mucho.
algunos van a decir que no pudieron soportar saber que te habías suicidado de una sobredosis de pastillas.
Y cada vez que alguien que te conozca quiera abrir su corazón y mostrar su capacidad de ser sensible e incluso llevarse a alguien a la cama va a decir:
-yo tuve una amiga que se suicido.
-yo tuve una compañera de curso que se suicido.
-yo salí con una mina que se suicido .
y van preguntar: - ¿en serio se suicido?
y van a preguntar: -¿cómo se suicido?
y van a preguntar: -¿porqué se suicido?
Luego ellos van a explicar que tu tenias depresión, que tu tenias depresión endógena. Van a decir que a ti te gustaba dibujar, que a ti te gustaba sacar fotografías, que te gustaba Rodrigo lira y escuchar música y que eras muy pero muy inteligente. Y que un día sin aviso no le dijiste a nadie y te tomaste un frasco de relajantes musculares, y que nadie te vio aunque vivías con tres amigas y ellas estaban abajo, y que a las dos de la mañana te encontraron muerta con el frasco en la mano.
1 comment:
Interesante poema, escrito de forma sencilla y muy cierto en sus contenidos. Quizás sea por la temática o por su solemnidad, pero el poema me evoca un tanto a "Oración por Marylin Monroe" de Cardenal en el sentido en que se muestra a la victima de todo el asunto como alguien incomprendido y más complejo que la vana imágen social que le construyen los demás.
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